Cuánto te cuesta de verdad una habitación por noche (y cómo calcularlo)
En 3 líneas: La mayoría de hostales pequeños no sabe su coste real por habitación ocupada. Se calcula en 10 minutos: gastos fijos del mes + gastos variables, dividido entre las noches que ocupaste. Sin ese número, cualquier precio que pongas es una apuesta.
Imagina un hostal de 12 habitaciones en un pueblo con turismo de fin de semana. Su dueña factura bien en temporada, pero a final de año el beneficio no cuadra con lo trabajado. ¿El motivo, casi siempre? No sabe cuánto le cuesta cada noche que vende. Cobra 60 € porque «es lo que se cobra por aquí».
Ese número —el coste por habitación ocupada— es el dato más importante de tu negocio. Y se calcula en lo que tardas en tomarte un café.
La lista de gastos que casi todos olvidan a medias
Empieza por los fijos, los que pagas llueva o truene:
- Alquiler o hipoteca del local
- Cuota de autónomo y gestoría
- Seguros (el del edificio Y el de responsabilidad civil)
- Luz, agua, gas, internet
- Suscripciones: channel manager, TPV, software
Sigue con los variables, los que solo existen si hay huésped:
- Lavandería y amenities por estancia
- Horas de limpieza por habitación
- Desayuno, si lo incluyes
- Comisiones de Booking, Airbnb o la agencia
El fallo típico no es olvidar el alquiler: es olvidar los pequeños. La cuota del TPV, el fontanero de marzo, la revisión de extintores. Sueltos parecen nada; juntos, a final de año, son un mes entero de beneficio.
La cuenta (con un ejemplo para seguirla)
Sigamos con el hostal imaginario de 12 habitaciones:
| Concepto | Al mes |
|---|---|
| Gastos fijos | 1.700 € |
| Gastos variables del mes | 300 € |
| Total | 2.000 € |
Ese mes ocupó 100 noches (unas 8 por día, un 70 % de ocupación aproximada). Coste por noche ocupada: 2.000 ÷ 100 = 20 €.
Tres cosas que este número te dice al instante:
- Tu precio mínimo absoluto. Vender a 18 € es pagar tú por hospedar.
- El efecto de la ocupación. Si el mes siguiente solo ocupa 60 noches, el coste sube a 33 € por noche. La ocupación baja encarece cada venta — por eso los meses flojos duelen el doble.
- Dónde atacar. ¿El coste te parece alto? Ahora sabes si el problema está en los fijos (renegociar alquiler, cambiar de seguro) o en los variables (lavandería, comisiones).
Del coste al precio
Con el coste en la mano, el precio deja de ser una apuesta: le sumas el margen que quieres (dividiendo, no multiplicando: coste ÷ (1 − margen)) y lo contrastas con lo que cobra tu competencia real. Ese método completo lo contamos en ¿Qué precio pongo a mi alojamiento turístico?.
Preguntas rápidas
¿Cuento mi propio sueldo como gasto? Si te pagas una nómina o un fijo mensual, sí: es un gasto real del negocio. Si vives del beneficio, al menos ponte una cantidad de referencia — si no, el «beneficio» te está escondiendo tu propio trabajo gratis.
¿Uso el mes bueno o el malo para calcular? Ninguno de los dos: usa una ventana larga (2-3 meses) para que el número no baile con una semana buena o mala.
¿Cada cuánto lo recalculo? Si apuntas ocupación y gastos a diario, el número se recalcula solo y siempre está fresco. A mano, una vez al trimestre.
Esto es exactamente lo que automatiza la sección Cuentas de Spyotel: apuntas el día en 30 segundos, los gastos fijos se renuevan solos cada mes, y tu coste real por habitación —con tu precio ideal— se calcula con tus datos, no con estimaciones.
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